Heráldica de Lobos

       
                                                 

Forma:

Cuadrilongo con el borde superior cóncavo los ángulos superiores escotados  y simétricos los inferiores redondeados, filiera de sable  abierta en el ángulo inferior siniestro. Trae en campo único sobre tapiz de plata en palo un mangrullo de sable a su diestra un lema toponímico de grandes caracteres capitales de plata sombreados de sable y un cuarto de círculo  fileteado de sable franjeado de azur celeste y plata alternadas y cargado con cinco espigas de trigo maduro de oro en posición vertical; y a la siniestra un semi círculo de gules cargado con un sol figurado con diez y seis rayos, ocho rectos y ocho flamígeros todo de plata y completando el contorno del blasón un semicírculo de treinta y seis líneas rectas en forma de aureola del sol.

 

                                                 

Simbología:

Pasado, presente y futuro simbolizados en los muebles del escudo:

Mangrullo: la imagen típica identificadora de la zona, y testimonio de un pasado indígena y de fortínes de avanzada, nos recuerda al gaucho  como claro ejemplo del desinterés por la propia vida, ante el crecimiento del país que en marcada desigualdad numérica combatieron a los indígenas en su propio terreno

Campo sembrado: nos recuerda las características de nuestros campos excelentes para el laboreo si bien debemos reconocer que nuestro partido es agroganadero.

Sol asomado:  Imagen asociada desde siempre a un futuro venturoso y parece proteger y vigilar el destino de la ciudad y sus habitantes.

                                                 

 

                                                 
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